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Cómo funciona una estufa de pellets

Vamos a explicar detenidamente cómo funciona una estufa de pellets, qué hace que sean unas estufas tan valoradas y porqué son tan ecológicas y económicas. Para ello, analizamos su funcionamiento.

Depósito de pellets

Lo primero que requieren las estufas de pellets para poder funcionar correctamente, es combustible, es decir, pellets. Este combustible se introduce en un depósito que tienen todas les estufas de este tipo, desde el que los pellets se van introduciendo de forma automática a la estufa y según sea la necesidad. Hay que puntualizar que este tipo de estufas solo funcionan con este combustible y no se debe utilizar ningún otro.

Combustión de la estufa de pellets

Una vez tenemos la estufa instalada y con los pellets en el depósito, la máquina comienza a quemar pellets, de forma que el calor va subiendo poco a poco hasta que se enciende el ventilador. Este ventilador, lo que hace, es coger aire frio de la estancia donde tenemos colocada la estufa, transformarlo en caliente, y posteriormente expulsarlo en esa misma estancia, de modo que se consiga calentar.

La cámara de combustión de una estufa de pellets, tiene una ventilación forzada, lo que hace que pueda introducir un flujo de aire al cenicero y así, mejorar la combustión.

Gracias a los sensores térmicos que tiene la estufa, es capaz de detectar cuándo alcanza la temperatura deseada y entonces, en ese momento, la combustión se para. Hasta que la temperatura no vuelve a bajar, la estufa de pellets no arranca de nuevo el proceso de quemado.  Es por eso que este tipo de estufas consiguen un sinigual mantenimiento térmico y confortable de la estancia.

Funcionamiento automático

El funcionamiento de una estufa de pellets es completamente automático.

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La estufa va depositando de forma automática pellets en el cenicero según vaya siendo necesario para mantener la estufa y su combustión, siempre sin pasarse, lo que hace que economice muy bien el gasto de combustible.

El aire que la estufa absorbe del exterior, de la estancia, va poco a poco pasando por los diferentes canales desde la estufa, para conseguir calentarse y finalmente seguir expulsándolo en modo caliente.  

Es automática hasta para dejar de funcionar, ya que la estufa reduce poco a poco la combustión y con ello, acaba apagándose. Además, no es necesario estar pendientes de recargarla cuando comienza a perder llama, ya que el tornillo sinfín proporciona los pellets que necesita el quemador, siempre que haya suficientes en el depósito de pellets.  

Ventilación de la estufa de pellets

Las estufas de pellets tienen una ventilación regulable. Las turbinas de aire pasan el aire frío captado de la estancia por el intercambiador, hasta mandarlo a la parte delantera en forma de calor. Es un proceso que aprovecha al máximo el calor, de modo que, de esta forma, se consigue reducir la emisión de CO2 al exterior así como de cantidad de humo.

Detección de problemas

El funcionamiento de una estufa de pellets es sencillo y no requiere de muchas complicaciones técnicas.  Si en un momento dado, la estufa de pellets detecta un problema que hace que no pueda funcionar correctamente, se detendrá por si misma, de modo que no haya peligros ni riesgos.

Además, el conducto por donde se evacuan los  gases y humos, no quema, algo que hace que también sea menos peligrosa. La única parte de la estufa de pellets que puede quemar y con la que habría que tener más cuidado es  la ventana frontal.

El proceso de funcionamiento de las estufas de pellets no es siempre el mismo, ya que puede variar en algún detalle si se tratan de estufas canalizables o hidroestufas, por ejemplo.

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